¿Cómo empecé? Te platico…. desde chamaco me bailaban los ojos cuando veía una cocina, así que cualquier juego que jugásemos y se tratara de esconderse, yo escogía la cocina, simplemente era un lugar que me gustaba.
Naci en una familia de matriarcado y siendo el consentido de mi Abi (mi bisabuela paterna) se me permitía hacer prácticamente lo que quisiera y mi tía Mimí con tal de tenerme quieto me ponía a cocinar con ella.
El sazón es la firma indeleble
de la experiencia vivida,
que nos permitimos compartir.